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Y cae en manos de la música
Vuélvese
en sueño a tal punto a su acecho
Que
ha de tomar por fortuna que mienta su voz
No
conocerá la tumba su desgracia
Y
ni un soplo de paz dará alivio
Crecerán
sus miedos, con todo derecho
Y
adorará sus ilusiones de por vida
Cuando
el éxtasis se abre paso en el silencio
Nutre
las esperanzas, da reposo
…
No
han sonado las notas fugitivas que inquieten
Un
débil espacio se asombra no ser sentido
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